Una noche inolvidable en una construcción de hielo, paredes, suelos, hasta la cama, con un toque de romanticismo, algo realmente diferente. El poder disfrutar de una experiencia realmente durmiendo en plena naturaleza a más de 2300 metros de altitud y con los más selectos servicios. ¿Te apetece?.
Construído totalmente en nieve y hielo, como los iglús originales, pero no te preocupes porque la sensación de frío, si es lo que te preocupa, ni la sentirás con la calidez con la que está decorado.